sábado, 7 de febrero de 2015

Confesiones de un amigo lector, marido y pilonero

Un lector del blog me ha enviado un enlace a un video y una imagen. Es lo que va a continuación. Me comenta que lleva practicando con su mujer este juego desde hace unos años, llevan 25 casados. Todo empezó cuando se plantearon romper con la rutina y hacer un trío. En primer lugar pensaron en una chica pero fue imposible encontrar a ninguna por lo que su mujer con una sonrisa cómplice le propuso que cambiaran de palo. Y así fue.
En un local de intercambios contactaron con Ramiro, un chico más joven que ellos cuyo físico fue lo primero que les impactó. Luego, con el trato, entablaron una sana amistad. Al principio los tríos eran los dos para ella pero según me dice este amigo, una noche de copas acabaron comiendo rabo los chicos a medias con ella y bueno, pues que le encontraron el punto.
Me dice este amigo lector, que no sabe que le gusta más si comerse una buena polla a medias con su esposa o comérsela el solo delante de ella y ver como su sonrisa aparece. Yo creo que le gusta más lo primero, je je je je.

La imagen me dice que la ha cogido por internet pero que resume la esencia de esta práctica y nos anima a que publiquemos más imágenes de este tipo. Lo haríamos encantados pero también necesitamos vuestra colaboración.


Y el video, qué también es de una página profesional, me dice que cumple a la perfección el requisito básico que es la complicidad que debe de haber entre el marido que baja al pilón y su esposa.