lunes, 23 de marzo de 2015

Disfruto comiendo el coño de mi mujer mientras nuestro amigo se la mete

Llevo 28 años casado con mi mujer. Soy feliz con ella en todos los sentidos. Nuestra vida sexual hace un tiempo que empezó a decaer, las razones: aburrimiento, desidia... Ya en el sexo entre nosotros todo era previsible.
Un día nos decidimos a visitar un local de intercambios. No tuvimos suerte, nosotros éramos la pareja más madura y nos fuimos como entramos. Sin embargo, aquella visita nos sirvió para recuperar el grado de complicidad que habíamos perdido. Mi mujer me comentó que le habían gustado alguno de los chicos que deambulaban por el local.
Busqué por internet y vi infinidad de páginas de anuncios. Puse uno en el que queríamos contactar con un hombre, más o menos de nuestra edad, 56 años. Recibimos, no os exagero, cerca de cien contestaciones al anuncio.
Al final, acabamos probando con cinco amigos. De ellos, uno consiguió ganar nuestra confianza y ahora es habitual en nuestra casa.
La práctica más habitual es que este amigo, llegue a casa a cenar. Luego tomamos unas copas, bailamos y poco a poco mi mujer se va desnudando.  Van como si fueran novios y yo que jamás me había comido una polla ahora disfruto comiendo la raja de mi esposa cuando este amigo se la folla y de paso también se la como. Creo que soy un marido pilonero y me gusta.
Somos de Segovia y estamos abiertos a contactar con chicos de por aquí o alrededores para jugar con nosotros dos y con nuestro amigo.





viernes, 6 de marzo de 2015

La mujer es la protagonista de los tríos piloneros

No quiero alarmar con el titular de esta entrada pero a la vista de algunos correos que hemos recibido creemos conveniente afirmar y subrayar esta idea.


Cuando hablamos de tríos piloneros formados por una mujer y dos hombres no estamos hablando de un trío bisex al uso en la que los dos hombres interactúan restándole protagonismo a la mujer. En los tríos piloneros, por lo general, la mujer es acompañada por su pareja (marido o novio) y están los dos para ella aunque en momentos determinados los chicos suelen tocarse los rabos o chuparlos. Lo ideal en estos casos es que la mujer dirija la orquesta y que en las mamadas a dos bocas o bajadas al pilón a dúo, ella sea la que dirija y organice.
Por supuesto que respetamos todas las variedades pero si nos referimos a un trio pilonero en sentido estricto, la mujer ocupará un papel preferencial y protagonista.